Del corazón dimana la vida a todo el cuerpo: el Corazón de Cristo es la fuente de la vida para su cuerpo físico, y no lo es menos para su cuerpo místico, para todos y para cada uno de los fieles.
Cristo, que se dio al mundo por la Virgen María, y se da a cada alma por la Virgen María, nos ofrece una visión completa de sí mismo en la devoción al Corazón de Jesús ...



